Atman

Que es centro Atman

La palabra ATMAN, que da nombre al centro, viene del sanscrito original y su traducción significa: SER, ESCENCIA, CONCIENCIA y es tu propósito espiritual volver a conectarte con ésta.

SAMMASATI "Sé una luz en ti mismo": No hay nada que conquistar, nada en que convertirse. Ya eres eso que has estado buscando durante todas tus vidas en diferentes formas, por diferentes senderos; pero nunca has mirado hacia adentro. Medita, mira hacia adentro y cuando hagas esto sabrás el camino.

Centro ATMAN es un espacio a través del cual se comparte la trasmisión del conocimiento de los VEDAS: CULTURA VEDICA TIBETANA, en clases regulares, talleres y seminarios tanto teóricos como prácticos de Yoga, Meditación, cocina y nutrición Ayurveda y Filosofía Védica.

Que es cultura vedica vedanta tibetana

Fundamentalmente la cultura védica establece sus raíces en el oriente hace 5.000 años, una gran parte de este conocimiento fue escrito en el Tibet en forma de sutras (textos en síntesis) que en otras épocas eran privilegios de monarcas y reyes y que gradualmente después fueron revelados según las circunstancias a sabios de Nepal e India y hoy en día ya en occidente se lo está conociendo especialmente por los criterios de alimentación y vida natural (AYUR-VEDA) que es una de las bases de esta forma de vida. Por el YOGA, que una metodología práctica, son pautas que guían al hombre a su camino personal de realización. Por las técnicas y trabajos sobre la mente y la introspección más conocidas como meditación (DHYANA – VEDA) y por su filosofía (JÑANA-VEDA), la cual trabaja criterios basados en las leyes universales y la introspección como forma de autoconococimiento para comprender (realizar) dichas leyes, el fin último lograr la paz y la armonía con uno mismo y con el entorno.

Si quieres saber un poco más...

Espiritualidad, un caminó práctico, más allá de las formas: El estar conscientes de nuestra verdadera naturaleza espiritual

Voy a comenzar este texto con un saludo, pero no como cualquier saludo sino con uno saludo muy especial, un saludo que nos invita a recordar nuestra verdadera naturaleza……

Muchas veces habremos visto una persona que para saludarnos junta sus manos al frente del pecho y hace una pequeña reverencia con su cabeza, diciendo: Namasté, pero que significa realmente este saludo?

Es  un saludo tradicional en las regiones como la India y el Tibet, pero en realidad su simbolismo es universal, al saludar de esta manera estamos diciendo “La divinidad que mora en mi ser, saluda a la divinidad que mora en tu ser”, recordándonos que más allá de las formas físicas, mentales, intelectuales, somos en realidad seres espirituales, y el camino,  es la realización interna hacia ello. A través de este saludo estamos recordando, según los vedas, los que realmente somos: Almas espirituales.

Una pregunta existencial profunda a la que llega una persona con un crecimiento en su conciencia es: Quien soy? Que es Dios? Cual es mi misión en esta vida?

Nos miramos al espejo y creemos que solo somos nuestra forma física, pero en realidad somos seres multidimensionales, y que a medida que vamos tomando conciencia de las diferentes dimensiones que tenemos, podemos ir creciendo sobre ellas.

Nuestra mirada occidental muchas veces es desintegrativa y separativista, ve las partes como individuales y no un todo integrado y trabajando en conjunto. Nos enfermamos físicamente y vamos al médico, tenemos un problema mental, psíquico, psicológico, y vamos al psicólogo, tenemos un problema de un tema que no conocemos intelectualmente, algo que no podemos discernir y vamos al especialista que posee ese conocimiento, al filósofo ó tenemos un problema a nivel existencial, acudimos al sacerdote de nuestra religión. Pero en realidad todas y cada una de estas dimensiones corresponden al mismo ser, habitan en nosotros y son interdependientes las unas de las otras.

En occidente,  para hablar de la práctica que une al hombre con Dios, se usa la palabra religión, etimológicamente la palabra religión, viene de la palabra religare, que es volver a unir, volver a integrar; al igual que la palabra yoga, que viene de yug (Integración, unión), el yugo es el artefacto de madera que une a dos bueyes, los mantiene unidos, de la misma raíz viene la palabra cónyuge, dos personas que están unidas por un vínculo,  Pero que unimos o que integramos?

En la cultura Védica tibetana,  no se habla de la palabra dios, o religión como se les conoce en occidente, o por lo menos no como una búsqueda hacia algo externo o muy lejano a nosotros,  sino se habla del SER o del ALMA. La búsqueda de lo divino es un estado de conciencia interno que mora en todos y cada uno de nosotros, y al proyectar esta divinidad hacia afuera generamos todo tipos de dioses, o religiones, que no está mal por supuesto, si a alguien esto lo ayuda o le hace bien de alguna manera, lo importante es no olvidar, que eso que buscamos afuera con diferentes formas, en realidad,  es esa chispa divina que está dentro de nosotros.

Tampoco se habla de ninguna fe o creencia en particular, sino del SER,   de tu realización personal, ya que como venimos hablando hasta estas líneas, la  fe, es algo muy personal de cada uno. La virtud interna que puedes desarrollar en ti mismo, tu compasión, tu indulgencia,  va más allá de tu tipo particular de fe o creencia. Para los vedas Bhagavan (dios) es la proyección del ser perfecto que mora dentro de cada uno de nosotros y cada uno lo proyecta como quiere, unos le llaman buda, Cristo, Alá, Mahoma; lo importante es que no debemos olvidar que la búsqueda que hacemos es hacia adentro y no hacia afuera, si convertimos a la inspiración de nuestra búsqueda en la búsqueda en si misma perdemos nuestro norte, que somos nosotros mismos, si el budista o el cristiano creen que la búsqueda final es algo externo, extraviaron su camino, Buda, Cristo o cualquier otro maestro o fuente de inspiración que tengamos para ser mejores personas,  son maestros espirituales que nos inspiran a través de su ejemplo y realización, las virtudes que todos tenemos potencialmente, y que el estado de conciencia interna, que ellos lograron  a través de su trabajo y dedicación está dentro de cada uno de nosotros, la espiritualidad no es algo que se desarrolla como las cosas materiales, todo lo material requiere un desarrollo, pero lo espiritual potencialmente todos lo tenemos, el camino es desvelarlo. La fe es inteligente, es confiar en las acciones correctas que haces cada día, en la semilla de lo que estás sembrando en tu vida,  la fe sin conocimiento crea fanatismo, superstición, el creer a ciegas cualquier cosas sin pensar, sin cuestionar, sin entender;  pero el conocimiento por si solo sin fe, crea dogmatismo, el creer que todo lo podemos entender a través de la lógica y lo racional, mientras lo espiritual, el amor trasciende estos conceptos.

Que volvemos a unir o integrar, como nos sugieren los términos, religare o yoga, es volver a sentir que  somos seres espirituales, la conciencia que regresa sobre si misma,  ya que mucho tiempo estuvo velada (cubierta por velos), estuvo condicionada, no estuvo libre. Es el retorno a ser dueños de nosotros mismos, maestros de nosotros mismos, gurus de nosotros mismos, el no tener amos externos, el karma es atarse o se ser esclavo: de los sentidos, de la mente, de otras personas , de su país (nacionalista), esclavo del dinero, (no soy feliz porque no tengo esto o aquello), de sus vicios, de las creencias (intelecto) y hasta esclavo de sus propias convicciones, es aquel que no puede apreciar las convicciones del otro, el esclavo es fanático, dogmático, de cualquier tipo de condicionamiento, y todos estos son hilos, que no te dejan moverte,  no estás libre, pero el dharma, la conciencia en sí misma es libre y siempre avanza, usas la materia, sabes que esta es un medio, pero no un fin en sí mismo, sino un medio para un crecimiento más profundo.